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Días de grandes aventuras y de regreso a Córdoba

Tiene una semana y un día de la última vez que escribí. Esta semana fue casi como la pasada de ajetreada.

Para empezar, en mi terapia ocupacional, me recomiendan ir a Catemaco. No precisamente a comer mojarras y anguila, sino porque como ya habrán notado si leen regularmente mi blog, estoy más salado que el Mar Muerto. De hecho estoy tan salado como el Lago Asal. Y eso que aquí en Puebla (donde tengo mayor control de mis alimentos) no como sal, si no, imagínense.

Bueno, como platiqué en mi post anterior (quitando los de La Verdad sea Dicha), el último viernes que estuve en Córdoba, estuve desaparecido. Las razones son demasiado vergonzosas como para publicarlas. Sólo unas cuantas personas las saben.

Ese fin de semana transcurrió sin mayores percances. Salí con mis amigos, como platiqué en mi post. El lunes fue un día realmente pesado. Tuve que levantarme muy temprano y salir corriendo en la mañana para hacer negocios antes de las 8 am. No soy una persona ocupada, pero el plan del lunes era estar en Córdoba. Precisamente a las 8 am ya estaba de regreso haciendo cosas pendientes que en cuanto terminara saldría corriendo a Córdoba. Desafortunadamente no salí de mi casa cuando terminé de hacer mis cosas, sino cuando se fue la luz. ¡Sal!

9:15 am. estaba ya en la fila del ADO. Había un mar de de gente alimentado por los rios de las entradas a la CAPU. Tuve la suerte de encontrar ADO a Córdoba a las 12 pm. justo porque la persona que iba adelante de mí quería 3 lugares y sólo había 2 disponibles en dicha corrida. ¡NaCl!

La película en el ADO fue una en la que me dormí, la segunda, que no acabé de ver, fue una llamada Bienvenido Paisano, con Rafael Inclán y María Sorté. Por el pedazo que vi, la recomiendo. En la página del Cinemex aparece como "Proximamente", sin embargo recuerdo haberla visto ya en el Blockbuster.

La semana laboral pasó sin mayores contratiempos excepto que se acabó el gas. Mi papá me dió instrucciones de no llenar otra vez el tanque porque hay una fuga. Entonces mi misión fue acabarme el gas para que él pudiera ir a arreglar dicha fuga. Como si no hubiera plomeros en Córdoba. No creo que alguno cobrara los $500 pesos que gastaría mi papá en gasolinas y casetas para ir, pero bueno. Legalmente él es el dueño de la casa.

Los días de vacaciones en Puebla fueron simplemente gloriosos. El clima es perfecto. El sol sale pero no hace calor, la mañana y la tarde son frescas, los atardeceres son color ambar y el resto del cielo realiza un espectáculo multicolor que sólo puede lograrse con altas concentraciones de smog. Mis papás se quejaron conmigo de que había muchas llamadas de gente preguntando por dominios. Incluso a la 1 am. Díganme quién fue para que le cobre el doble. Les dejé un papel explicando lo que tenían qué decir. Basicamente que me contactaran a mi correo (con todo y guía de pronunciación). Además explicando qué es un dominio, qué es hosting y los precios. Por supuesto, le hicieron caso omiso. Lo peor es que nadie que me haya escrito en la semana mencionó haber hablado primero por teléfono.

Una nueva visita al hospital. Esta vez por parte de mi mamá. Cabe mencionar que debo agradecer que fue en pleno puente. La ciudad estaba completamente tranquila, sin tráfico y sin que nadie tuviera prisa (excepto la ambulancia). A mis papás les ha dado por viajar en ambulancias como si fueran taxis. Afortunadamente todo salió bien. Lo difícil fue encontrar una tarjeta de telcel cuando todo está cerrado. El final feliz fue comer en unas tortas justo en frente del hospital. Me encantaron en particular una de ternera a la vinagreta y otra con un chile poblano relleno de queso.

Con referencia a los últimos sucesos en cuanto a la salud de mis padres, mi papá comentó. "Ya estamos carcachudos". Lo que me preocupa es que mis padres ni siquiera me doblan la edad (mi papá tiene 48 y mi mamá 45) y ya tienen "achaques". En cambio mi bisabuela viaja más que yo, tiene más de 90 años y sus únicos problemas de salud se deben a negligencia médica de décadas atrás.

El fin de semana también fui al cine. Recomiendo Las vacaciones de Mr. Bean. Mi escena favorita es cuando interpreta O mio babbino caro.

Después del apagón del lunes anterior, mi monitor no recibía señal. Lo probé en 2 computadoras y en ninguna parecía funcionar. Así que supuse que se habría quemado. Lo guardé meticulosamente para hacer válida la garantía. Cuando llegué a la tienda, una geek girl lo revisó. Y sorpresa, allá si encendió.

Cabe señalar que estos días han sucedido cosas raras en mi casa con los aparatos. Además de mi monitor, el microondas se ha encendido solo, la tele se ha cambiado de canal y subido el volumen sola, la lavadora terminó un ciclo en 5 minutos. Antes de llamar a Carlos Trejo, mi teoría es que todo se debe al viento solar.

El día de hoy hice muchas cosas para las cuáles se necesita un día hábil en Puebla además de revisar mi monitor (es muy bueno tenerlo de vuelta). Fue un día de contestar mails y llamadas y pasar gran parte del tiempo en la calle. Ya en la noche tendimos un cable UTP de más de 20 m para poner red en un cuarto de mi casa donde no llega la WiFi, que tendrá un nuevo habitante mecánico-electrónico. Tal parece que todos querían hacer el lunes lo que no hicieron en las vacaciones. Y todo mundo asume que yo no hago nada. No me dió tiempo de ver a toda la gente que planeaba ver en las vacaciones.

Hay mucho de cierto en eso de que no hago nada. De alguna manera, me gusta esa imagen. Lo que no me gusta es que todos lo asuman al mismo tiempo. Basicamente, además de la terapia ocupacional, tengo un proyecto que ya había acordado desde hace meses y ahora dije que no (después de esto necesito vacaciones) y otros 3 en la puerta. Dos de ellos interesantes de los cuales a lo mucho aceptaré uno (el más sencillo).

Bueno, como mencionaba anteriormente, tal vez mi padre vaya a 14, así que tal vez me ahorre un pasaje. Ya les contaré qué ocurre en el resto de la semana.

Comments

pues estuvo interesate la semana :P yo fui al volcan :P el lunes, todo mundo hizo cosas el lunes

Sí, los lunes rule. Sólo Garfield odia los lunes.

El martes que llegué a Córdoba vi en el titular del Mundo "Perdidos en el pico de Orizaba" :S

Es bueno saber que no fuiste tú, pero de todas maneras, qué mal pex...

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